RPO y RTO: cómo fijarlos sin autoengañarte
Toda la conversación sobre backup y continuidad se reduce a dos números. RPO: cuánta información puedes permitirte perder. RTO: cuánto tiempo puedes estar parado. Todo lo demás — tecnología, frecuencias, presupuesto — se deriva de ahí. Esta guía explica cómo fijarlos con datos y no con deseos.
Qué significan exactamente
El RPO (Recovery Point Objective) mide hacia atrás: es el tiempo entre la última copia recuperable y el momento del desastre. Un RPO de 4 horas significa aceptar que, en el peor caso, las últimas 4 horas de trabajo no se recuperan.
El RTO (Recovery Time Objective) mide hacia delante: cuánto tardas en volver a operar desde que decides restaurar. Incluye detectar, decidir, restaurar y verificar — no solo el tiempo de copia.
Ejemplo concreto: si tu empresa registra 40 pedidos por hora, un RPO de 4 horas son hasta 160 pedidos re-tecleados a mano. Ese es el número que hay que mirar, no el porcentaje de una gráfica.
Cómo estimarlos: empieza por el coste de la parada
El método honesto es calcular qué cuesta una hora de parada de cada sistema, y comparar ese coste con lo que cuesta reducir RPO y RTO. Donde se cruzan las curvas está tu número.
- Ingresos que dejan de entrar: ventas, producción facturable, SLAs con penalización.
- Personal parado: gente cobrando sin poder trabajar es el coste más olvidado.
- Retrabajo: cada hora de RPO son datos que alguien vuelve a introducir a mano.
- Reputación y contratos: qué clientes se enteran, y qué firma les has hecho.
El coste de pedir cero
RPO cero y RTO cercano a cero existen: se llaman replicación síncrona e infraestructura duplicada, y cuestan aproximadamente el doble de todo. Para un puñado de sistemas lo valen. Para la mayoría, no.
La trampa es simétrica: pedir menos de lo que necesitas sale carísimo el día malo; pedir más de lo que necesitas sale caro todos los meses. Por eso el número correcto sale del coste de parada, no del catálogo del proveedor.
Un RTO sin ensayo es una hipótesis
El RTO real solo se conoce restaurando. Una restauración de prueba programada — con cronómetro y acta — convierte la promesa en un dato. Si tu proveedor actual nunca te ha enseñado una, ese es el primer dato.
De los números a la arquitectura
Con RPO y RTO por sistema, la arquitectura de copias se deriva casi sola: frecuencias, retención, réplica externa y qué merece inmutabilidad. La guía de copias inmutables continúa exactamente donde termina esta.